Naciones Unidas

Raúl Prebisch y los desafíos del Siglo XXI

Breve biografía

Sus primeros años

Prebisch fue, en buena medida, producto de lo que se conoce como la primera globalización: hijo de un inmigrante alemán con una formación relativamente alta y de una descendiente empobrecida de la aristocracia local del norte de la Argentina, creció conociendo tanto las oportunidades de su tiempo como las miserias y las injusticias de una periferia arcaica y dinámica a la vez.

En Prebisch se gestó tempranamente una potente vocación por convertirse en un profesional al servicio de la modernización de su país.

Se trasladó a Buenos Aires en 1918 para estudiar economía, pero, desilusionado por la mala calidad de la oferta docente, optó por ser autodidacta y buscó saciar su necesidad de conocimiento fuera de los ámbitos universitarios.

Profesional destacado...

Ya en ese tiempo se destacó por sus penetrantes análisis y llegó a liderar grupos de discusión y a dirigir una revista; también fue contratado por la Sociedad Rural Argentina para realizar algunos trabajos. Su vida profesional le permitió desde muy temprano conocer otras realidades, como las de Australia, el Canadá, los Estados Unidos y Europa, lo que amplió considerablemente sus miras. Pasó luego a trabajar en el Banco de la Nación Argentina y a editar la Revista Económica, publicada por esa entidad.

Habiéndose formado en las ideas librecambistas y favorables al patrón oro, su experiencia en el Banco de la Nación en los años de la crisis y la depresión de comienzos de la década de 1930 contribuyó a que sus puntos de vista experimentaran un cambio radical a favor de una firme intervención del Estado como agente promotor del desarrollo. La creación del Banco Central de la República Argentina en 1935 fue prácticamente su obra personal, lo que le dio prestigio en todo el continente. Desde su trabajo en el gobierno también llevó a cabo sus primeros intentos de generar procesos de integración regional.

La vocación tecnocrática de Prebisch le permitió mantenerse en labores de Estado a pesar de los cambios importantes que ocurrienron en el liderazgo político y las formas de gobierno, lo que lo hizo blanco de muchas críticas. La situación se volvió aún más difícil durante la Segunda Guerra Mundial, dadas sus manifiestas posiciones a favor de los aliados y la desconfianza que se le tenía al comienzo del período peronista por su participación en los gobiernos conservadores anteriores.

Primeras experiencias fuera de Argentina

Su alejamiento del gobierno le abrió la posibilidad de aceptar diversas invitaciones de otros países latinoamericanos, de México en especial, lo que a su vez le permitió terminar de configurar una visión más amplia y completa de la realidad latinoamericana. En 1949 fue contratado por la CEPAL para redactar el primer Estudio Económico de América Latina, que luego se transformaría en un documento anual de referencia. Ese primer informe, presentado en La Habana con el título El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas pasó a ser conocido como el "Manifiesto de la CEPAL". En él se expuso el enfoque centro-periferia, que despertó gran interés y polémica a nivel internacional.

Prebisch en CEPAL

Prebisch lideró la CEPAL entre 1949 y 1962, y la transformó en un foco de propagación de ideas sobre el desarrollo a escala mundial.

Su labor en la Comisión fue interrumpida por un breve y políticamente poco feliz retorno a la Argentina en 1955, cuando se produjo la llamada Revolución Libertadora, que puso fin al proyecto peronista.

Su reingreso a la CEPAL tuvo lugar en tiempos poco auspiciosos para el progreso del proyecto cepalino, pero la elección de J. F. Kennedy como presidente de los Estados Unidos y la promoción de la Alianza para el Progreso pusieron la estrategia de desarrollo de la CEPAL nuevamente en el centro de la agenda política de la región. En ese contexto, Prebisch fue encargado de coordinar un grupo de expertos en Washington con el fin de impulsar las ideas de la Alianza, pero la inoperatividad y el fracaso de la iniciativa lo llevaron a renunciar.

Prebisch en la UNCTAD

Una nueva oportunidad surgió en su trayectoria con la creación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en 1963, un ámbito internacional gestado en buena medida gracias a los logros, las ideas y el empuje de la CEPAL, lo que permitió que Prebisch se consolidara con un perfil mundial.

Si bien la UNCTAD no obtuvo logros descollantes, por primera vez fue posible coordinar las acciones de un amplio grupo de países en desarrollo, fortalecer así sus posiciones de negociación en los foros internacionales y denunciar con mayor fuerza las limitaciones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), cuyas disposiciones favorecían predominantemente a los países desarrollados.

En 1968, al finalizar su período en la UNCTAD, se radicó en Washington, D.C., donde dirigió una comisión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre América Latina y escribió un documento de gran importancia, Transformación y desarrollo: la gran tarea de América Latina, centrado en las difíciles barreras internas que enfrentaban los países de la región. 

Su retorno a CEPAL

En ese período, y hasta mediados de la década de 1970, se mantuvo al frente del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), organismo creado en 1962 con fines de investigación y capacitación, dotado de cierta autonomía, pero dentro de la estructura de la CEPAL.

En 1976 concluye la etapa de alta dedicación de Prebisch a las tareas de gestión y se inicia un período de mayor reflexión como director de la Revista de la CEPAL, cargo que desempeñó hasta su muerte, ocurrida el 26 de abril de 1986, y desde el cual promovió la investigación y publicó un gran número de artículos de su autoría.

A lo largo de su vida, Prebisch buscó permanentemente combinar la investigación con la acción. Fue un creador de instituciones y un prolífico escritor. Sus trabajos se cuentan por centenares y sus iniciativas de construcción institucional, a nivel nacional e internacional, por decenas.

Difícilmente sería posible exagerar con respecto de su legado y son muy pocos los latinoamericanos que han tenido una incidencia mayor que Raúl Prebisch en la vida del continente y en el mundo entero.